Independiente comenzó a moverse de cara al próximo mercado de pases y uno de los nombres que apareció en escena generó un fuerte impacto en Avellaneda: Esequiel Barco.
Según trascendió durante este martes 26 de mayo, la dirigencia realizó un primer sondeo para conocer la situación del futbolista surgido de las divisiones inferiores del club, actualmente en Spartak Moscú. Desde el entorno del jugador no habrían descartado por completo una posible vuelta al fútbol argentino, aunque la operación aparece, por ahora, como muy difícil.
Barco atraviesa un gran presente en Rusia. El extremo de 27 años viene de consagrarse campeón de la Copa de Rusia y acumula números importantes desde su llegada al Spartak: disputó 73 partidos, convirtió 22 goles y entregó 18 asistencias.
Sin embargo, más allá del deseo deportivo y emocional que representa su regreso, la negociación tiene varios obstáculos importantes. El primero es contractual: Barco mantiene vínculo con el club ruso hasta diciembre del próximo año, situación que obliga a pensar en una transferencia costosa o en una ingeniería financiera compleja.
Además, Independiente continúa inhibido y actualmente no puede incorporar futbolistas hasta resolver distintas deudas pendientes. Una de las más importantes es la que mantiene con Fernando Gaibor, cercana al millón y medio de dólares.
Por eso, antes de avanzar formalmente por el exjugador del club, el Rojo deberá levantar inhibiciones y probablemente concretar ventas para equilibrar las finanzas. Aun así, en Avellaneda ya comenzaron a ilusionarse con una posibilidad que, aunque complicada, volvió a ponerse sobre la mesa.